martes, 3 de noviembre de 2009

Un poema para empezar

Hola amigos, les comparto un poema de mi autoría como bienvenida.


La paz de Dios en el Hombre
Hay en cada uno de nosotros
un mundo ignoto.

A veces nos acercamos a ese
mundo, mas… un temor nos arremete.

Intuimos que debemos conocer
ese mundo que dentro de nosotros
llevamos.

Y es la ignorancia acerca de este mundo,
el intento por conocerlo
en contraposición del temor
de entrar en él,
es eso lo que nos conduce a zozobrar…

Si llegáramos a comprender
ese ignoto mundo, comprenderíamos
entonces: que podremos valorar
nuestra existencia, aquilatar
la magnificiencia de todo cuanto existe
y aprenderemos a obrar como se debe
sin tener que recurrir a reglas
que lo recuerden; sin apasionamientos ya,
la verdad fluirá, fluirá en todo,
todo será simple…¡TODO!

No nos abrumará la tristeza
porque al conocer el mundo ignoto
que llevamos dentro,
aquella carecerá de sentido.

No nos asaltará el temor
de lo desconocido
¡No habrá desconocido!
Y no lo habrá porque
no tendremos el temor de conocer…
¡Todo será fácil!

Ese día Dios estará
en nosotros y nosotros en Él
y será el paraíso.

Naceremos en una nueva vida
para no morir jamás,
y no moriremos porque
no habrá ya el temor de la muerte,
quedará anulada…

Todo será eterno.

Estaremos en todo lugar
y en todo tiempo; regresaremos a Dios…

Tampoco habrá vacío.
no seremos ya proscritos
huyendo de las leyes.
no habrá leyes que nos hostiguen;
no serán necesarias y serán anuladas,
porque no habrá quien las quebrante.

Habrá una sola Ley: Única
ésta será Dios y nosotros seremos en Él.

No padeceremos el placer,
no habrá sufrimiento por él,
habrá un gozo divino que
no puede llamarse placer:

Será la paz de estar en Dios
y Dios en nosotros.

Ehécatl.

No hay comentarios:

Publicar un comentario